Se critica duramente al gobierno de Javier Milei, acusándolo de no querer a la gente y de mostrar frialdad ante problemas como el frío y el hambre. Se compara la falta de sensibilidad social del gobierno con la de Dorne, y se expresa decepción por las políticas implementadas.
Se cuestiona la indiferencia del gobierno ante el sufrimiento de la población, ejemplificado con la frase "el que no pueda comer, que no coma". Se argumenta que esta actitud es perversa y cínica, y que el gobierno no se preocupa por el bienestar de los ciudadanos.