Patricia Gervasi enfatizó la importancia de amarse a uno mismo y tener una relación saludable con el propio ser como base para la proyección de objetivos.
Señaló que la gente que habla de "mala suerte" suele tener una relación crítica consigo misma, poca autoestima y poco amor propio, diferenciando esto del narcisismo y apuntando a un amor más profundo por la propia existencia.
Concluyó que este amor propio determina el camino y el propósito, y comparó el concepto de destino con la etimología de "destinar", que implica fijarse en un lugar o tomar una postura.