La industria pesquera, una de las pocas fuentes de sustento en la Franja de Gaza, denuncia que los bombardeos y bloqueos de Israel han afectado gravemente su actividad.
Los pescadores afirman que sus embarcaciones han sido destruidas y que dependen de métodos tradicionales para subsistir, operando con embarcaciones de madera y redes remendadas. A pesar de sus esfuerzos, la amenaza de fuego naval israelí y el hostigamiento de patrullas militares son constantes, incluso cerca de la costa.