El rescatista venezolano Wilmer Antonio Cruz, conocido como "el topo de La Guaira", se encuentra desaparecido tras ser presuntamente secuestrado por los servicios de seguridad del régimen.
Cruz, quien había denunciado la falta de recursos y el entorpecimiento de las tareas de rescate, es reclamado por la ciudadanía venezolana que teme una desaparición forzada.
Este nuevo hecho se suma a la crisis humanitaria y política que atraviesa el país, generando preocupación por la seguridad de quienes alzan la voz contra el gobierno.