Se hace un llamado a poner la mirada en Jesús, el autor y consumador, en estos tiempos malos, en lugar de en las cosas del mundo como el euro, el dólar o la riqueza. Se advierte que la gente se pregunta dónde está Dios ante los acontecimientos actuales.
Se cita Efesios 5:16: "aprovechando bien el tiempo porque los días son malos". Se anima a aprovechar el tiempo meditando en la palabra, trabajando y alabando a Dios con cánticos y alabanzas.