La iniciativa de repartir chocolate caliente y churros continúa en las calles, a pesar del intenso frío. Jesús sigue repartiendo la bebida caliente y los dulces a quienes se cruza.
La gente agradece el gesto, y hasta un perro es visto con chaleco, evidenciando las bajas temperaturas. La escena se repite en diferentes puntos, con personas abrigadas y disfrutando de la sorpresa matutina.