La ola polar en Argentina se agrava con la dificultad que enfrentan los adultos mayores para conseguir turnos en el PAMI, lo que los obliga a hacer largas colas en condiciones climáticas extremas. Se reportan casos de personas que esperan desde la madrugada para obtener un turno, llegando incluso a pasar la noche a la puertas de las oficinas.
Los testimonios recogidos reflejan la desesperación y el malestar de los jubilados, quienes se ven expuestos a bajas temperaturas mientras intentan realizar trámites esenciales para su salud, como estudios médicos. Algunos expresan sentirse "jugando con los abuelos" y cuestionan la falta de atención y la ineficiencia del sistema.
La situación se agrava por la necesidad de realizarse estudios anuales, como resonancias magnéticas, y la imposibilidad de acceder a ellos en tiempos razonables. La falta de turnos y la burocracia generan un escenario crítico para la salud y el bienestar de la tercera edad.