El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, ha solicitado a sus aliados, especialmente a Estados Unidos y países europeos, un refuerzo en los sistemas de seguridad antiaérea tras un "masivo e histórico" bombardeo ruso. El ataque, perpetrado en las primeras horas de este jueves, combinó misiles de crucero, balísticos y drones kamikaze.
El mandatario confirmó que el ataque, diseñado para infligir máxima destrucción, dejó al menos 23 muertos y un centenar de heridos. A pesar de que los sistemas locales interceptaron gran parte de la ofensiva, Zelensky remarcó la insuficiencia de las capacidades actuales ante la escasez de armamento.
Las operaciones de búsqueda y rescate se concentran en Kiev, objetivo principal del ataque, aunque otras regiones también resultaron afectadas. El balance provisional reporta más de 100 edificios residenciales y comerciales dañados.