El presidente ucraniano, Zelensky, solicitó a sus aliados mayor defensa aérea tras los recientes ataques rusos con drones y misiles a la capital, Kiev, que dañaron alrededor de 130 edificios e infraestructura energética.
Debido a la situación, Zelensky tuvo que suspender su viaje a Irlanda. Rusia, por su parte, afirmó que gran parte de los drones ucranianos fueron neutralizados, mientras que Ucrania asegura que Rusia lanzó 74 misiles y 496 drones, causando al menos 17 muertos y decenas de heridos.
Rusia, a través de su portavoz Dmitry Peskov, calificó los ataques como una "represalia masiva" y afirmó que continuarán aumentando la presión sobre Ucrania, desmintiendo la versión ucraniana sobre la afectación a civiles e infraestructura residencial.