Se cumplen ocho días de los devastadores terremotos en Venezuela, con sismos de magnitud 7.2 y 7.5. La cifra de fallecidos se mantiene considerable, con más de 50.000 desaparecidos, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el número de muertos podría aumentar significativamente.
El desastre deja más de 2.300 muertos, 5.000 heridos y alrededor de 16.000 personas sin hogar. La OMS coordinará el despliegue de equipos de emergencia internacionales y ha liberado fondos y suministros médicos ante la crisis en el sistema sanitario local, agravada por la falta de inversión y personal.
Las personas afectadas duermen en campamentos improvisados, escuelas y centros deportivos, a la espera de alimentos, agua potable y medicamentos. La situación es crítica y requerirá un largo proceso de reconstrucción y una inversión considerable.