Venezuela ha sido devastada por dos terremotos, dejando un saldo trágico de 2.295 fallecidos y 11.267 heridos, según cifras oficiales.
Las Naciones Unidas estiman que 50.000 personas se encuentran desaparecidas. Miles de personas duermen a la intemperie o en refugios abarrotados tras los sismos ocurridos el 24 de junio.
Los equipos de rescate continúan trabajando arduamente en busca de sobrevivientes, aferrándose a las últimas esperanzas.