Se reporta una situación crítica en Venezuela tras un doble terremoto, con al menos 2295 muertos y más de 11.000 heridos. Las autoridades decretaron 7 días de duelo.
Se destaca la labor de voluntarios y la llegada de ayuda internacional, aunque la magnitud del desastre supera las capacidades actuales. El centro de acopio en la Universidad Central de Venezuela funciona como punto clave para la recepción y distribución de donaciones.
La escasez de medicinas, agua y alimentos es crítica para los damnificados que perdieron todo. Se reportan además casos de robo de insumos humanitarios por parte de funcionarios, lo que genera indignación y dificulta la llegada de la ayuda a quienes más la necesitan.