La ayuda internacional para Venezuela, aunque existente, no llega en su totalidad a las zonas afectadas por el terremoto, llegando solo un 20% de lo enviado. Se señala que la ayuda se concentra en áreas con mayor cobertura periodística, como Caracas y La Guaira, mientras otras zonas permanecen desatendidas.
El periodista Joel Díaz destaca que la ayuda material es suficiente, pero la burocracia y la posible desviación de fondos dificultan su distribución. Se mencionan donaciones de 18 países, incluyendo equipos especializados de México y Argentina.
Se advierte sobre la inminente crisis sanitaria que podría surgir, incluyendo el riesgo de epidemias como el cólera, debido a la falta de higiene y la descomposición de cuerpos. La desorganización general y la burocracia son criticadas como factores que impiden una respuesta efectiva.