Un sobreviviente del terremoto en Venezuela, Joao Fernandez, relata la devastación y el caos que siguieron al sismo. Su casa, ubicada al lado del edificio donde se busca a Lucas, sufrió daños menores, pero la destrucción a su alrededor es total.
Fernandez describe la experiencia del terremoto como catastrófica, con sacudidas intensas y una nube de polvo que cubrió la zona. El edificio donde se busca a Lucas se derrumbó completamente tras el segundo impacto. La falta de ayuda gubernamental en las primeras horas y el descontrol de las fuerzas de seguridad son criticados por los residentes.
La escasez de servicios básicos como el agua se suma a la crisis. Fernandez expresa su determinación de permanecer en La Guaira a pesar de la destrucción, mientras lamenta la inseguridad, con reportes de saqueos por parte de delincuentes y algunos funcionarios. La reconstrucción se vislumbra como una tarea titánica.