Vecinos de San Justo denuncian la alarmante inseguridad y la escasa presencia policial en la zona. Mari, una residente de más de 40 años en el barrio, relató a Luis Novaresio la cotidianeidad de los robos, que ocurren a cualquier hora del día y afectan a peatones, automovilistas y comercios.
Los delincuentes, a menudo en moto, arrebatan pertenencias como celulares, mochilas y dinero. Mari describió cómo los robos son tan frecuentes que los vecinos ya no se sorprenden, y la policía no parece ser una presencia disuasoria efectiva, con móviles que pasan esporádicamente y toman denuncias sin mayores acciones.
Otro vecino, que prefirió no dar su nombre, relató haber sufrido el robo de su camioneta en dos ocasiones, una de ellas destrozada. La falta de respuestas y la sensación de abandono por parte de las autoridades generan un clima de temor constante en la comunidad, que se siente desprotegida ante la ola de delitos.