Rusia lanzó un masivo ataque con misiles balísticos y drones contra Kiev, provocando incendios, la destrucción de un edificio residencial y dejando al menos 23 muertos y 90 heridos. El ataque ocurrió en la madrugada y obligó al presidente ucraniano, Zelensky, a acortar su visita a Irlanda para regresar a Ucrania.
Zelensky había advertido previamente sobre la preparación de un ataque masivo por parte del Kremlin. Putin, por su parte, afirmó que Rusia llevaba tiempo preparando el bombardeo. Se están llevando a cabo operaciones de búsqueda para encontrar víctimas entre los escombros.