Hernán Gil, un vigilador de 43 años, fue rescatado con vida tras permanecer ocho días atrapado bajo los escombros de un edificio en Catia Lamar, Venezuela, a causa de los devastadores terremotos. El operativo de rescate movilizó a equipos internacionales.
Gil se encontraba en su garita de seguridad cuando ocurrió la tragedia. Durante los 183 horas que estuvo atrapado, recibió hidratación y oxígeno a través de sondas. Su rescate, que duró más de 120 horas, brindó esperanza a un país en duelo.