Hernán Gil, un guardia de seguridad de 43 años, fue rescatado con vida tras permanecer 140 horas atrapado bajo los escombros de un edificio derrumbado en Venezuela. El hombre se encontraba en la garita de seguridad del séptimo piso cuando ocurrió el colapso.
Los rescatistas lograron identificar a Hernán mediante cámaras térmicas al quinto día del derrumbe. Se comunicaron con él y, tras un complejo operativo de rescate que duró 114 horas, lograron liberarlo. Durante su cautiverio, recibió agua y pudo comunicarse con sus rescatistas, quienes le brindaron soporte vital.
El rescate de Hernán es considerado un milagro en medio de la tragedia del doble sismo que ha afectado a Venezuela, cobrando la vida de más de 2.000 personas. La esperanza se mantiene en la búsqueda de Lucas, un niño argentino de 8 años también desaparecido en los escombros.