En un milagroso rescate, Hernán Gil, un vigilante de un centro comercial en La Guaira, Venezuela, fue extraído con vida tras permanecer atrapado por una semana a causa del devastador terremoto. El hecho ha sido calificado como un verdadero milagro por los equipos de rescate y la comunidad.
Durante 48 horas previas al rescate, los equipos de emergencia suministraron a Gil hidratación, alimentación y proteínas para mantenerlo con vida. La operación fue extremadamente compleja debido al riesgo de colapso de la estructura del edificio, pero finalmente culminó con éxito, brindando un rayo de esperanza en medio de la tragedia.