Tras el terremoto en Venezuela, se plantea la necesidad de abordar la reconstrucción económica y judicial de las zonas afectadas. Se evalúa la posibilidad de reparaciones económicas gubernamentales y posibles juicios para los responsables de construcciones no seguras.
Se estima que el costo total de los daños materiales podría ascender a 10.000 millones de dólares, según un estudio privado. La magnitud de la destrucción en La Guaira es significativa, con un 50% de la ciudad afectada.