El nuevo vocero del gobierno, Adrián Ravier, quien reemplaza a Adorni, se refiere al aumento de tarifas de servicios públicos. Sostiene que el gobierno considera importante que las tarifas retornen a sus costos de mercado.
Ravier argumenta que no existe el "almuerzo gratis" y que alguien debe pagar por los servicios. Propone eliminar impuestos para aumentar los ingresos de las empresas reguladas sin subir las tarifas para el usuario final. Sugiere que el ajuste lo debe pagar la "política" y no los ciudadanos, ya que considera que solo el sector privado genera riqueza.
Enfatiza que los políticos deberán vivir como ciudadanos comunes y asumir las consecuencias de sus decisiones, y que se acabaron los privilegios de la política.