El nuevo vocero presidencial, en un debut criticado, reiteró la postura del gobierno de que las tarifas de servicios públicos deben retornar a precios de mercado y cubrir costos, una medida que implica duplicar el costo del gas, agua y electricidad.
Esta política, similar a la del gobierno de Macri, genera que las familias deban abrigarse más para no usar calefacción, mientras el gobierno habla de "no hay almuerzo gratis" y cita a Milton Friedman sobre que "alguien lo tiene que pagar".
Se critica la falta de subsidios y se argumenta que el gobierno tiene la capacidad de subsidiar y mover la economía de otra manera, en lugar de aplicar medidas que impactan negativamente en la población.