Se planteó el misterio de las partículas de ultra alta energía que llegan a la atmósfera terrestre. Detectores como el observatorio Pierre Auger en Mendoza registran estas partículas, pero su origen es desconocido, representando un enigma para la ciencia actual.
Estas partículas poseen una energía absurdamente alta y viajan a velocidades cercanas a la luz. Aunque se especuló sobre su origen en el centro de las galaxias, un paper argentino que sugería esto tuvo fallas estadísticas y no se confirmó.
Se mencionó que estas partículas podrían ser muones u otras partículas elementales, pero su procedencia y el mecanismo que les confiere tal energía siguen siendo un misterio sin resolver.