Se reporta una ola de despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), afectando a más de 100 empleados. La medida generó protestas del gremio Ate y la intervención de Gendarmería en el centro atómico Constituyentes.
Andrés Kreisner, doctor en física con más de 50 años en la CNEA, denuncia una "asfixia salarial" y presupuestaria que ha llevado a la pérdida de personal y al desfinanciamiento de proyectos en los últimos dos años.
Kreisner califica los despidos como ilegales e impropios, ya que se realizaron sin preaviso ni indemnización a pesar de que muchos de los despedidos tenían contratos prorrogados por años, configurando relaciones laborales permanentes.