Kiev reporta una decena de muertos y numerosos heridos a causa de un ataque ruso, calificado por las autoridades como el mayor perpetrado contra la capital ucraniana desde el inicio de la invasión. El Ministerio de Defensa ruso confirmó el ataque masivo en respuesta a acciones previas de Kiev contra infraestructuras civiles, asegurando que los objetivos eran exclusivamente militares o de la industria de defensa.
Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, declaró que Rusia continuará incrementando la presión sobre el régimen de Kiev para cumplir sus objetivos. A pesar de la duración de la invasión, la capital ucraniana sigue siendo blanco habitual de bombardeos mortíferos.