Martín Menem generó controversia al revelar su preferencia por el asado a gas, un método que le permite comer en tan solo 15 minutos.
Esta práctica culinaria ha indignado a los tradicionalistas, quienes defienden la cocción a leña o carbón como la única y auténtica forma de preparar el asado.
"Me pasé al gas porque en 15 minutos como", confesó Menem, defendiendo la rapidez y practicidad de su elección. El debate se centra en si la inmediatez puede reemplazar la tradición y el sabor característico del asado a la leña.