Un pedido insólito a la gente del peaje de Camino de Seiza para que devuelvan a un "enano de la bala" que se les perdió y cayó en la casa del peaje.
Se bromea sobre la situación, atribuyéndola al viento y a la mala leche.
Un pedido insólito a la gente del peaje de Camino de Seiza para que devuelvan a un "enano de la bala" que se les perdió y cayó en la casa del peaje.
Se bromea sobre la situación, atribuyéndola al viento y a la mala leche.