Se denuncia que los impuestos se han reducido para los sectores de altos ingresos ("los ricos") y no para los trabajadores, lo cual es calificado como "insólito". Se afirma que las condiciones macroeconómicas generadas por el gobierno son perjudiciales para la microeconomía, obstaculizando el emprendimiento.
Se describe la figura del "emprendedor" en la Argentina actual como alguien que debe realizar múltiples trabajos precarios (repartidor, Uber) para subsistir, evidenciando la falta de oportunidades genuinas.
Se cuestiona la política de reducción de impuestos a los ricos mientras se afirma que no hay dinero, y se critica el impacto negativo en la clase media y trabajadora, quienes enfrentan aumentos en tarifas e impuestos indirectos.