Los trabajadores de Tenaris Fiat, que enfrentan despidos masivos, advierten que la llamada "modernización" que impulsa el gobierno se traduce en "esclavitud laboral". Denuncian que sus salarios son vistos como un costo a reducir y que la empresa busca achicar premios y regularizar turnos, utilizando a los trabajadores como variable de ajuste.
A pesar de tener convenios colectivos que los protegen, la intervención de la empresa limita las instancias de negociación. Los delegados expresan su preocupación por la avanzada sobre los derechos laborales adquiridos y rechazan la idea de que la reforma laboral signifique modernización. El temor es que se esté preparando un escenario de mayor avance sobre los derechos de los trabajadores al finalizar el mandato del gobierno actual.