La jornada de entrega de canastas básicas organizada por la Iglesia Universal se vivió con alegría y alivio, especialmente para las familias que atraviesan situaciones delicadas. Los beneficiarios expresaron su agradecimiento a Dios y a la iglesia por la ayuda recibida, destacando la importancia de estos gestos.
Los participantes valoraron el momento de tranquilidad y las palabras de aliento compartidas, solicitando que la colaboración continúe. Se enfatizó que la ayuda recibida es fundamental para quienes trabajan día a día en la calle y viven de estas contribuciones, confiando en que Dios seguirá tocando los corazones para que la asistencia no se detenga.