La ciudadanía sufre temperaturas extremas, buscando alivio en ventiladores y aires acondicionados en locales de electrodomésticos.
Los gobiernos liberales han resistido la instalación de aire acondicionado a gran escala por su impacto ambiental, una decisión que ahora es cuestionada ante la emergencia climática que afecta a la población.
Mientras los funcionarios trabajan en ambientes refrigerados, la ciudadanía padece el calor sofocante.