Jehová anuncia a Samuel que hará algo en Israel que hará "zumbar ambos oídos" a quien lo oiga, cumpliendo todo lo dicho contra la casa de Elí.
Se advierte que la iniquidad de la casa de Elí no será expiada con sacrificios ni ofrendas, debido a que sus hijos han blasfemado contra Dios y Elí no los ha reprendido.
Se hace un llamado a los padres para que reprendan a sus hijos y los guíen por el camino correcto.