Se comenta la costumbre en países de mucho frío, como República Checa, de consumir alcohol, incluso en el desayuno, para combatir las bajas temperaturas. Se menciona el vino caliente y la cerveza como bebidas habituales.
Se describe cómo en estos lugares el consumo de alcohol es una práctica arraigada y se inicia desde temprano en el día. Se atribuye esta costumbre a la necesidad del organismo de compensar la pérdida de calor en climas extremadamente fríos.