Las comunidades indígenas se componen de diversas formas, ya sea por linaje familiar o por ubicación geográfica, especialmente tras el genocidio que dispersó a muchas familias.
La reorganización de las comunidades se fortaleció con el retorno de la democracia y la valoración de los derechos indígenas, permitiendo la unificación y el fortalecimiento cultural.
Existen comunidades que se conformaron familiarmente y otras geográficamente, uniendo descendientes para preservar y fortalecer su cultura ancestral.