El juego ancestral de la Chueca, similar al hockey, es una tradición de los pueblos originarios de La Pampa, reconocido ahora como deporte provincial.
Este juego, practicado desde hace siglos, simboliza la unión de las comunidades y promueve la agilidad. Se jugaba en parlamentos y celebraciones.
A pesar de la pérdida de significado original post-conquista, se ha logrado recuperar y legislar su práctica, incluyéndolo en programas escolares.