Durante un entrenamiento de la selección de Brasil, el técnico Carletto Ancelotti participó de un juego de "no dejar caer la pelota". El italiano, conocido por su trayectoria como jugador y entrenador, demostró su habilidad, aunque en un momento se le cayó el balón, lo que generó risas entre los presentes.
El gesto de Ancelotti fue bien recibido por los jugadores y el público, quienes lo aprecian por su cercanía y carisma. A pesar de la broma, se destaca su figura como un posible artífice de un futuro campeonato mundial para Brasil.