Se reflexiona sobre la importancia de la jerarquía y la mentalidad en el fútbol, comparando la formación de jugadores en Europa con el origen en la "tierra colorada" de Paraguay.
Se destaca el sacrificio de los padres para apoyar a los jóvenes futbolistas y la necesidad de conquistar el corazón de los jugadores para lograr el éxito.
Se enfatiza que el crecimiento se logra al nivelarse hacia arriba, y que la transformación de un equipo reside en la disposición de los jugadores a entregar su corazón.