La recaudación tributaria en Argentina experimentó una caída real del 7,4% en el último período, generando preocupación en el gobierno por el impacto en el equilibrio fiscal. Este descenso es más pronunciado que en meses anteriores y se atribuye a diversos factores económicos.
Uno de los principales factores es la baja del 45,9% en los derechos de exportación, resultado de las medidas implementadas por el gobierno para reducir las retenciones. Si bien esto era previsible, la caída en impuestos internos y coparticipados, que descendieron un 19,7%, agrava la situación y genera tensiones con las provincias, que ven reducidos sus recursos.
El impuesto a las Ganancias también mostró una baja del 16,7%, sumándose a la tendencia general de disminución en la actividad económica. Estos números plantean un desafío para las finanzas públicas y la sostenibilidad de las políticas gubernamentales.