El dólar cerró junio por primera vez en el año por encima de la inflación, con un aumento del 1.8% en el mes, mientras que la inflación acumulada en el año trepó al 2.2%. Esta situación genera preocupación, sumada a la significativa caída del 7.6% en la recaudación fiscal durante el mismo mes en comparación con el año anterior.
La recesión económica se hace evidente a través de estos datos, planteando un escenario crítico para el país. La falta de aumento salarial y el incremento de los alquileres son algunos de los factores que afectan el poder adquisitivo de los trabajadores.