Se relata la increíble historia de supervivencia de un bebé de 18 días que logró mantenerse con vida durante un día y medio sin comer ni beber, tras un terremoto. La madre del bebé, Diana, se encontraba atrapada bajo 140 toneladas de escombros y, a pesar de la gravedad de la situación, solo sufrió una fractura de rótula.
La ciencia no puede explicar completamente estas excepciones a la norma, pero la fe y la creencia en milagros son fundamentales para afrontar tragedias de esta magnitud, como la que ha cobrado miles de vidas y dejado a miles de personas sin hogar.