El gobierno reconoce la necesidad de abrigarse más ante el frío invierno y sugiere que esta es la nueva estética a seguir.
Se discute la situación de las tarifas de servicios públicos (gas, luz, agua) en el contexto de los meses más crudos del invierno. Se plantea la pregunta de quién debe pagar la diferencia si los usuarios pagan tarifas más bajas.
Se menciona que el gobierno considera importante que las tarifas de los servicios públicos retornen a precios de mercado y que esto implica aumentos significativos en gas, agua y electricidad.