Se advierte sobre estafas a jubilados mediante las cuales les otorgan préstamos fraudulentos que luego son descontados de sus haberes, o les vacían sus cajas de ahorro.
Los delincuentes solicitan datos personales y bancarios, incluso los últimos cuatro dígitos de la tarjeta de crédito, bajo falsos pretextos como la actualización de datos o la obtención de beneficios.
Se reitera la importancia de no compartir información sensible y de realizar denuncias ante las entidades bancarias y la policía.