Se insta a vivir una vida centrada en Dios, honrando y glorificando al Señor en cada aspecto. Se enfatiza la importancia de enfocarse en la vida espiritual y la eternidad, reconociendo que la vida está al borde de ella.
Se proponen siete decisiones clave para honrar a Dios: 1. Promover la gloria de Dios en todo. 2. Enfocarse en la vida espiritual y la eternidad. 3. Ser incansable en la búsqueda de Dios y la santidad. 4. Que lo espiritual domine lo intelectual. 5. Renunciar al pecado en todas sus formas. 6. Evaluar constantemente el pulso espiritual de la vida. 7. Amar, seguir y servir a Jesucristo hasta el límite de la capacidad.