Trabajadores de FATE en San Fernando realizan un abrazo a la planta para evitar un desalojo y reclaman la reapertura de la fábrica. La Cámara de Apelaciones habilitó al juzgado de primera instancia a reevaluar la posibilidad de desalojo, lo que genera gran preocupación entre los empleados.
Los trabajadores denuncian que no han cobrado sus indemnizaciones correspondientes y que la oferta de la empresa es a la baja. Muchos de ellos, con edades avanzadas, enfrentan dificultades para encontrar nuevo empleo y prefieren luchar por sus derechos laborales y la continuidad de la planta.
La situación es crítica, ya que la empresa anunció el cierre y el despido de personal, pero los trabajadores buscan la reapertura y la continuidad de la producción. La falta de cobro de salarios y la precariedad laboral son las principales preocupaciones.