Trabajadores de FATE realizan un abrazo a la planta en San Fernando para evitar un desalojo y reclamar la reapertura de la fábrica. Temen ser removidos de sus puestos de trabajo tras una decisión judicial que habilita a reevaluar el desalojo.
Los empleados denuncian que no han cobrado sus salarios ni indemnizaciones correspondientes, y que la oferta de la empresa es insuficiente. Buscan la continuidad de la producción y la reincorporación de todo el personal.
La protesta se extenderá durante el fin de semana con una caravana, y los trabajadores esperan ser escuchados y que se reabra la planta para volver a trabajar.