El terremoto en Venezuela ha dejado una enorme cantidad de víctimas fatales y ha generado indignación en la población hacia el gobierno de Nicolás Maduro por la supuesta falta de ayuda y maltrato.
Las labores de rescate se ven dificultadas por la falta de maquinaria pesada y la escasa colaboración estatal, mientras los damnificados reclaman acciones concretas.
Se compara la tragedia actual con el deslave de La Guaira en 1999, y se cuestiona la lentitud y la priorización de la ayuda por parte del gobierno.