La situación en Venezuela tras el terremoto es crítica. En Caracas, maquinaria pesada para remover escombros permanece detenida por falta de combustible, lo que dificulta las labores de rescate.
Los venezolanos expresan su descontento con las cifras oficiales de víctimas, las cuales consideran subestimadas. Solicitan la intervención de organismos internacionales como la ONU para un recuento real.
Equipos de rescate de diversos países, incluyendo Perú, Estados Unidos, República Checa e Israel, trabajan en la zona cero, pero la falta de logística y combustible complica sus esfuerzos. Se reportó el rescate de un cuerpo en la playa Los Corales, sumando a 15 cuerpos extraídos en esa área, incluyendo el de una niña de 6 años.
La comunidad de voluntarios venezolanos es clave en las labores de asistencia, supliendo la falta de recursos estatales.