Rusia ha avanzado 84 kilómetros adicionales en territorio ucraniano, aunque de manera más lenta que en otros momentos. A pesar de la disminución en los ataques con drones y misiles, la ofensiva continúa.
La explicación de esta ralentización se atribuye a diversos factores, incluyendo las altas bajas militares que Rusia ha sufrido, dificultando el recambio de tropas. Para suplir estas bajas, Rusia ha liberado presos y modificado las edades del servicio militar.