Se denuncian actos de robo y corrupción relacionados con los escombros del terremoto en Venezuela, incluyendo imágenes de policías y oficiales sustrayendo pertenencias.
Se reporta el caso de personas que instigaron a policías a romper dólares encontrados entre los escombros, lo que fue condenado por las autoridades.
Miguel Solorzano menciona la destitución de un funcionario capturado robando billetes, aunque sugiere que la verdadera razón fue haber sido grabado y no el acto en sí, evidenciando la gravedad de la corrupción en medio de la tragedia.