Equipos de rescate trabajan contrarreloj para llegar a un ascensor donde un grupo de personas permanece atrapado tras el terremoto en Caracas. La última comunicación desde el interior del elevador se perdió, pero la esperanza de encontrarlos con vida se mantiene, aunque la mínima por el paso de los días.
Las labores de rescate se complican por la estructura colapsada y la presencia de un pesado tanque de agua que dificulta el acceso. Se están utilizando taladros y mototrozadoras para remover los escombros, con la colaboración de voluntarios y militares en una cadena humana.
Durante la noche se recuperó el cuerpo sin vida de una mujer joven, y aún existe la expectativa de encontrar más personas atrapadas. La situación es crítica, y el tiempo es un factor vital para cualquier posible rescate con vida.